El color es algo innato en nuestro entorno, tenemos el privilegio de percibirlo y es así como genera en nosotros diferentes sensaciones que inciden en nuestro estado de ánimo.

El color y la iluminación hacen especial a un ambiente, agudizan ciertos sentidos en el ser humano. Cada uno de estos elementos tiene detalles que al apreciarlos de forma conjunta, hacen la diferencia y nos hacen apreciar cada lugar de una manera única.

Tendemos a generar diversas percepciones en los espacios, cada uno de nosotros le damos un significado y sensación única a cada color; sin embargo, la percepción del color se ve afectada por factores culturales al momento de elegir un material para darle vida a un ambiente.

 

Colores Primarios

• Rojo: es el color de la vitalidad, el color de la sangre y el fuego, representa impulsos. Al diseñar espacios interiores debemos tener cuidado con el uso y la proporción de los colores primarios, este color es recomendado usarse en áreas de trabajo, por ejemplo; la cocina.

• Amarillo: Este color tiene un significado simbólico muy especial ya que también es el color del oro. Es el color más llamativo de todos ya que está demostrado científicamente que es el color que más rápido detecta el ojo humano. Este color es el color de la velocidad, es un color impulsivo y muy poco recomendado en áreas de dormitorios ya que altera y estimula mucho los sentidos, se recomienda aplicarlo en estudios y áreas de trabajo.

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• Azul: es color de la paz, el color del cielo y el mar, podemos usar este color en otra tonalidad en salas, baños, y dormitorios.

Colores fríos

Los colores fríos pueden representar frescura, descanso y paz, es recomendable usarlos en las áreas íntimas de la vivienda como lo son recámaras y baños, siempre en matices más claros y por lo regular en armonía con otras tonalidades o contrastados con colores arenosos.

Colores cálidos

Los colores cálidos representan hospitalidad y estabilidad así como poder y actividad. En zonas sociales, como lo son salas o terrazas pueden usarse los colores cálidos en matices y tonalidades más suaves, mientras que en zonas de trabajo (como la cocina por ejemplo) pueden usarse en tonos más puros para estimular más los sentidos.